Portada » Douz y Kebili.

Douz y Kebili.

Salimos a las 7 de la mañana hacia Douz. Atravesamos el inmenso lago salado Chott el-Jerid por una carretera acosada por la corrosión de la sal pero en buen estado. A los lados, sobre todo el lado norte, la tierra es prácticamente blanca debido a la sal que se acumula.

chott el-jerid

Hay algunas zonas cubiertas de agua, pero la mayoría está seco. A ambos lados de la carretera aparecen de vez en cuando chiringuitos para turistas y esculturas de dromedarios muy bastas.

chott el-jerid

Llegamos a Douz donde nos espera el paseo en dromedario. Consiste en una pequeña vuelta de 1 hora por las afueras de Douz. En el punto más alejado del pueblo recorremos unas pequeñas dunas del desierto. Un aperitivo de lo que puede ser el Sahara y que desgraciadamente en este viaje no cataremos.

douz

De todas formas el paseo es agradable y la experiencia de montar en dromedario es curiosa. Me parece sencillo y cómdo, muy apropiado para los grupos de turistas que, disfrazados de bereber, deambulan en este paroxismo de civilización.

douz

Tras el paseito nos vamos a dar una vuelta por Douz. Los jueves se celebra el mercado y el zoco está muy animado. Se trata de un zoco más local y menos turistificado que los que hemos visto hasta ahora. Por lo tanto muy agradable e interesante para recorrer y fijarse en los objetos que se venden, los puestos, las conversaciones, las personas y el ambiente general. Por fín encontramos las teteras doradas tan deseadas.

douz

Volvemos a Kebili, por donde ya habíamos pasado, para comer e instalarnos en el hotel Oasis Kebili, que resulta ser el más cutrecillo hasta ahora, lo cual no quiere decir que este mal.

No nos gusta nada cómo se ha planificado el día ni la falta de transparencia sobre el plan a seguir que nos proporciona Dorra. Estamos en Kebili un poco atrapados. Intentamos ir en taxi o 4×4 hasta el Jebel, unos 20 km al sur de Douz, ya que tenemos unas 3 horas libres, pero es imposible desde Kebili. Queremos bajar hasta ‘La porte du desert’ y catar un poco de desierto, pero nos quedamos con las ganas. Con un poco de anticipación podríamos habernos quedado en Douz a la mañana y haber buscado una excursión desde allí.

Así que después de una siesta damos una vuelta por Kebili. El pueblo no tiene mucho encanto pero la luz del atardecer y el bullicio de una plaza abarrotada de estudiantes, que te miran como a un perro verde, hacen del paseo una experiencia agradable.

guapa bereber

De vuelta en el hotel hay que disfrazarse, ya que esta noche toca la cena berebere, otra vez en Douz. Dorra intenta animar el viaje poniendo música de su móvil a través del micro del autobús. La llegada al restaurante-jaima es algo chocante. Nos recibe un grupo de música bereber que toca con impetu y alegría, pero nadie se atreve a bailar a pesar de las invitaciones.

cena bereber

Nos sentamos en grupos de 8 dentro de la jaima. De primero una sopa de cebada que me recuerda a la ‘chorba’ que he probado ya algún día anterior. Después una empanadilla crujiente de huevo, espinacas y patata. El vino tunecino no es de los mejores que he probado pero ayuda a quitar el frio. Durante la cena el grupo va tocando diversas canciones, animado por un guapo y bacilón bereber de tez oscura y sonrisa blanca. En medio de la cena salimos de la jaima a ver un par de espectaculos a cargo de jinetes de dromedarios y de un ágil jinete a caballo que realiza todo tipo de piruetas.

Ahora viene el plato fuerte, una enmorme fuente de cuscus de cordero con pimiento verde, zanahoria y calabaza. Muy rico y sabroso. Tras la mandarina y los dátiles de rigor un potente té. Durante esta segunda parte de la cena el grupo sigue tocando acompañado de una rolliza bailarina o de un cimbreante bailarín que sujeta varias vasijas de barro sobre la cabeza. El ambiente está muy animado y la gente se anima a bailar. También le hacen una broma a uno de los que se anima a bailar. Al final no ha estado tan mal como nos temíamos, ha sido una velada agradable con toques horteras.

 

One comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.