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Sinaia, Prejmer y Brasov I.

El viernes 31 nos levantamos en medio del maravilloso bosque de hayas y robles. Da gusto subir la persiana de la ventana y ver el bosque desde la cama. Desayunamos queso, jamon york y huevo frito. Oigo un pajaro carpintero trabajando en un arbol cercano, me acerco con los catalejos pero no consigo verlo.

Volvemos a la carretera, atravesamos Ploiesti, que parece una ciudad próspera. En los alrededores vemos algún pozo de extracción de petroleo. Llegamos a Sinaia en medio de un paraje montañoso y con bosques, aunque con un tráfico congestionado.

Sinaia

En Sinaia visitamos el Castelul Peles y sus jardines, residencia de verano del primer rey de Rumanía Carol I, del segundo Carol II y posteriormente de Ceaceuscu. La entrada al palacio cuesta 12 leis y se puede seguir una visita guiada en inglés, todo bastante bien organizado. Después de ponernos unos mocasines para no estropear alfombras y entarimados y dejar la cámara de fotos custodiada seguimos a nuestra distinguida y estirada guía que nos muestra el palacio como si fuera su casa. La guía habla muy claramente así que le entendemos todo, parece una buena profesional. La visita muestra todos los lujos exhuberantes y asíaticos que decoran las diversas estancias y salones. El enorme hall de entrada, con una preciosa vidriera de techo y unas impresionantes molduras de madera, estaturas de madera, tapices, etc. Vemos la colección de armas, 4.000 piezas, de diversas épocas y regiones, desde el siglo XV y de China, Japón, Turquía, India, etc. A destacar una armadura completa de jinete y caballo, una espada cortacabezas que da la inmortalidad y la curiosa forma de montar grupos de armas en conjuntos decorativos.

Sinaia

La visita sigue por el lujosísimo despacho del rey. Nos imaginamos escribiendo una carta en su mesa rodeados de tanto ornamento. Pasamos más tarde al comedor con su mesa inmensa, al salón turco con sus pipas, al salón literario, con sus sillas y mesas realizadas en 100 años, al salón moro y por último al pequeño cine que tenía montado el suertudo rey en una sala. Este cine tiene unas bonitas pinturas de Klimt. En definitiva un rey que vivia a todo trapo, bueno, como la mayoría de los reyes.

Sinaia

Al salir paseamos por los bonitos jardines y el Pelescu, otro palacete. Al bajar por la cuesta, llena de tenderetes de souvenirs, compramos otro dulce de los cilíndricos huecos.
Dudamos si ver Bran o Prejmer, parece que por los atascos que hay no veremos los dos. Nos decidimos por Prejmer y después de las caravanas y cruzar Brasov llegamos justo antes de las 5, hora de cierre. De todas formas no hay ninguna taquilla para entrar en la fortaleza campesina que rodea a la iglesia. Paseamos a nuestras anchas y recorremos el misterioso corredor circular de la muralla defensiva. También vemos algunas de las numerosas habitaciones del recinto amurallado.

Prejmer

Después de comer nos dirigimos a Brasov. Aparcamos cerca de la plaza Sfatului y nos tomamos una cerveza en una terraza viendo la animada, bonita y muy agradable plaza. Aquí todo parece estar más limpio y más cuidado. Hay una concurrida calle comercial llena de terrazas que recorremos una y otra vez.

Piata Sfatului

Nos tomamos un par de cervezas tostadas Silva, la que más me ha gustado, en otra terraza mientras cae una buena tormenta. Con la espera nos ponemos un poco pedetes. Nos vamos a cenar a un KFC donde discutimos sobre las diferentes caras del personaje de Haruki Murakami en ‘Kafka en la orilla’, presente en los envases de la franquicia.
Como estamos un poco pedetes mejor no coger el coche para dormir fuera. Nos vamos a dormir y aparcamos al lado de un parque centrico de Brasov.

 

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