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Essaouira II

2-4-2007 Lunes
Cercata y yo madrugamos y vamos a buscar algún sitio para coger olas. Rodeamos la muralla que da al mar pero solo tiene la salida que da a la parte nueva de la ciudad.

Panoramica de Essaouira

Volvemos hacia el puerto donde está descargando el pescado. Me quedo maravillado con la técnica que utilizan. El fondo de la barca está repleto de anchoas que se meten en un cesto que se lanza hacia los compañeros que están arriba en el muelle. Se forma una cadena humana de idas y venidas de cestas llenas o vacías con un constante, calculado y hábil ritmo. Mientras decenas de gaviotas acechan y sobrevuelan, a veces demasiado cerca.

Pescadores de Essaouira

Desayunamos los 4 y nos vamos en 2 petit taxis hasta el extremo de la playa, a ver que tal están por allí las olas. Poco mar y revuelto, así que el baño tendrá que esperar. Damos un paseo siguiendo la playa y Cercata alquila un caballo.

Cercata a caballo

Nos tumbamos en unas dunas que hay frente a los restos de una torre, casi hundidos. Cuando aparece Cercata nos vamos los 4 de vuelta caminando por la playa.

En las dunas

De regreso a la Medina comemos en unos puestos de pescado. Puedes elegir el pescado que quieres que te hagan en una rica variedad que incluye bogavantes con una pinta muy buena. Nos decidimos por una lubina y unas cuantas sardinas por unos 280 Dirhams. Volvemos al Riad a echar una siesta.
Nos vamos con la intención de cruzar hasta el islote que hay frente al puerto. Para ello vamos con los trajes de neopreno y provocamos la risa de unos chavales nada más salir de casa. Al cruzar la plaza nos miran como a extraterrestres. Parece que hay muchas corrientes y solo Cercata se va hasta la isla, los demás nos damos un baño en la playa. No hay prácticamente olas pero un chapuzón sienta bien. A la tarde damos otro paseito callejeando por la Medina, la muralla con sus cañones y pasadizos bajos, oscuros y solitarios que repentinamente entran en el bullicio de las calles principales.

En la muralla de Essaouira

Aitziber no se encuentra bien y después de un piscolabis en el italiano de Mauri le acompañamos a casa. Los 3 chicos nos vamos a cenar después de que Cercata se haga pasar por un marroquí ofreciendo alojamiento. Una sopita de pescado y a la cama. Como me ha gustado Essaouira!

 

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