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Kotor, Cetinje, Sveti Stefan

Nos levantamos pronto y hacemos una compra para las cosas de comer en un pequeño super. Casi nunca hay pescado en los super, o si hay es solo congelado. Tampoco hemos visto pescaderías y los mercados de pescado no están muy a la vista. Desayunamos en un pantalán frente a Kotor. El sol pega duro ya a las 9 de la mañana.

Kotor, Cetinje, Sveti Stefan

Damos una vuelta por la ciudad. A las 9 casi no hay turistas y se pasea muy a gusto por la ciudadela. Hay vida de ciudad normal, es decir no es solo para turistas. De hecho me parece que el turismo como actividad no está todavía en una fase madura en este lugar. Los sitios principales están restaurados y muy cuidados pero enseguida te puedes salir por callejuelas un poco destartaladas y descuidadas con un encanto peculiar que da a los sitios con historia el paso de los años.

Kotor, Cetinje, Sveti Stefan

Subimos por una carreterita preciosa y muy aérea en dirección a Cetinje. Las vistas sobre toda la zona de Kotor son realmente espectaculares. La subida es mucha, unos 1000 metros, y uno parece volar sobre el brazo de mar de Kotor. Al subir el puerto se accede a una zona de montaña. Peñas, pinos, campas, vacas y casas con el tejado con mucha pendiente. Llegamos a Cetinje tras muchas curvas. Buscamos una verde y fresca campita con sombra donde comer, descansar y ducharnos.

Kotor, Cetinje, Sveti Stefan

Bajamos un puerto con bonitas vistas sobre la bahía de Budva. Desde un mirado se aprecia que Budva es turismo de playa (de arena esta vez) salvaje al más puro estilo Benidorm. También se aprecia una bonita islita unida por una estrecha lengua de arena: Stevi Stefan. Allí nos dirigimos bañados con una cálida luz de atardecer. La isla parece una especie de ciudadela o monasterio semifortificado al que se accede por una estrecha franja de tierra. Tiene buena pinta pero está cerrado y no podemos visitarlo.

Kotor, Cetinje, Sveti Stefan

Vamos hasta Tivat y cogemos rápidamente el ferry que cruza la bahía. En media hora estamos en la frontera de Montenegro que pasamos sin problemas. Pero cuando llegamos a la de Croacia hay una buena cola, 1 hora y media, y eso que son las 11 de la noche, ni así nos hemos librado. Por lo menos cenamos en la cola. Yo creo que los croatas no quieren que los turistas pasen a Montenegro y por eso montan esta frontera-coñazo. También está el hecho de que en Montenegro hemos visto muchos serbios y tampoco les hará mucha gracia a los croatas que haya muchas visitas de los serbios y montenegrinos, antiguos enemigos, a su pais. Especulaciones mías. Esta noche dormimos en un parking cerca de Cavtat y de su aeropuerto.

 

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