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Korkula, Ston, Moli Ston, Broce, Dubrovnik

croacia

Nos levantamos con el potente sol del amanecer. Desayunamos y ordenamos un poco la furgo. Vamos a Korkula. Compramos un par de doradas en el mercado. Damos unas vueltas por las calles de Korkula, un tanto solitarias a esta hora, 8 de la mañana. Después nos vamos a coger el ferry de vuelta a Orebic.

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Seguimos camino hasta Ston. Hace mucho calor y no subimos a las murallas. Nos limitamos a dar un par de vueltas por sus semidesiertas calles. Más adelante, en Moli Ston, si paramos. Además nos encontramos con dos furgonetas de Irun. Una familia con moto, furgo y kayak que está haciendo un recorrido similar al nuestro.

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Comemos un par de sabrosa doraditas. Luego en coche visitamos las marismas de Ston y el brazo de mar que entra en la península. Llegamos hasta Broce, un tranquilísimo y precioso pueblecito que es una gozada. Volvemos a Mali Ston para tomar un poco el sol y bañarnos en las cálidad aguas de esta parte del Adriático. Más tarde damos un paseo y me subo a una parte de las murallas desde donde se ve la coqueta bahía de Moli Ston.

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Seguimos camino hacia Dubrovnik. LLegamos con una bonita luz de atardecer. El encanto se esfuma por lo dificil que es aparcar. Al cabo de un par de vueltas lo conseguimos. La puerta de entrada al Grad es muy mona y enseguida flipamos con la cantidad de gente que hay. Sobre todo en las zonas destacadas o principales de la ciudadela. Paseamos un poco, paraditas, helados y sorpresas por los bellos rincones. Por las callejuelas se pasea muy a gusto y sin tanto agobio. Luego te encuentras con una plaza y sentado ves pasar gente y contemplas el esplendor de un drama turístico tras otro.

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Cenamos en una plaza donde un viejo marinero disfrazado nos busca una mesa. La cena no es la bomba, un poco cara 240 Kunas por un par de cervezas, una ensalada Ragusa (verduras a la plancha, queso y jamón) y un rissotto de nata y gambas. Damos alguna vuelta más. Hay mucha animación, la gente no se va, esto sigue lleno. Hay muchos cantantes en cafés y restaurantes, muy agradable. Nos vamos a dormir. Buscamos un buen sitio al lado de un puertecito deportivo, en la ciudad normal, desde donde se ve el gran puente por el que se accede desde el norte a Dubrovnik.

 

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