Portada » Eslovenia, Ljubljana

Eslovenia, Ljubljana

Desayunamos un café cerca de donde hemos dormido. Luego vamos a un centro comercial donde queremos hacer unas cuantas compras para amigos y familia. Queso Paski-sir, vino blanco y Marraschino serán los regalos. Envolvemos cuidadosamente los regalos con plásticos que nos han dejado en una tienda donde compramos una camiseta para Cercata.

Nos vamos hacia Eslovenia, cruzamos rápidamente la frontera. Vemos un castillo hotel justo al entrar en Eslovenia, en Mokrice. Tiene un agradable y fresco parque.

Eslovenia, Ljubljana

Más tarde paramos para ver qué son las termas de Smarjestke Toplice. Solo vemos una piscina y no dan muchas ganas de quedarse. También vemos otro Grad (ciudadela-castillo) en Otocec. También es otro hotel y también tiene una agradable parque rodeado por agua, ya que es una isla dentro del río Krka.

Eslovenia, Ljubljana

Nos salimos de la autopista para ir por una carretera un poco más al sur. Tiene unas agradables vistas de las verdes llanuras y colinas eslovenas. Bordea el rio Krka y nos paramos varias veces para ver casitas de madera y graneros muy cuidados y pintorescos. En una parada al lado del río nos comemos un par de doradas y una ensalada.

Eslovenia, Ljubljana

Pronto llegamos a Ljubljana. Aparcamos en una parque al lado del centro y vamos a la oficina de información a por un mapa. Como hoy es mi cumple queremos pasar la noche en un hotel y cenar bien. Recorremos 4 hoteles pero están llenos o son muy caros (88 €). Volvemos a la oficina de información turística y nos dan una lista completa de hoteles y precios. Una chica nos recomienda el Hostal Tubor, por 38 € la habitación doble. Allí nos quedamos. Al final nos cuesta un par de horas de patear calles haber encontrado alojamiento, con lo fácil que es alojarse en la Jumpy!

Qué bien sienta una ducha caliente. Aprovechamos para lavar algo de ropa. Nos vamos a pasear por la ciudad y a celebrar mi cumple. Nos tomamos una pivo Lasko en una terraza y cerca cenamos en un restaurante con buena pinta. Unos riquísimos macarrones (fuzzi) con trufa para chuparse los dedos. Después cordero, Ixo, y cerdo marinado yo, regado con un vino blanco esloveno, Scurek. Nos ponemos un poco pedetes y nos tomamos un cubata en otra terraza, seguido de un par de cervezas Bandido. Preguntamos por bares o discotecas y nos vamos a una zona de marcha del festival de Ljubljana. Y vaya si hay marcha. Bastante gente joven, varios bares y un escenario con conciertos. También hay una sala con música tecno donde bailamos un rato. Ya cansados de vuelta al hostal, siguiendo la ribera del río.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.