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Cahuita II

27-08-2006, Domingo 21:25. Spencer´s Seaside. Cahuita.

Hoy después de recoger la ropa calentita de la lavandería, hemos ido al Parque Nacional de Cahuita. La entrada es la voluntad. Antes de entrar hemos comprado unas gafas de bucear y un mango, una manzana y piña, ya cortada y en rodajas. Hemos seguido un sendero paralelo a la playa dentro de la selva, recordaba a Manuel Antonio. Al cabo de 3,5 kms hemos llegado a Punta Cahuita, donde nos hemos tomado la jugosa piña. Esta punta es donde recalan las pequeñas barcas que llevan a los turistas a bucear al arrecife vivo más grande de Costa Rica. El arrecife está delante del Parque Nacional y desde esta punta se puede llegar nadando, no cubre más de 2 metros, hasta la zona donde las barcas fondean para descargar a los buceadores. Al principio hemos estado chapoteando por la orilla pero al cabo de un rato, viendo el ejemplo de otros buceadores, me he decidido a ir hasta donde paraban las barcas, a unos 200 metros de la orilla.

Snorkel en Cahuita

La sorpresa ha sido mayúsculamente grata. De repente, al llegar al punto en cuestión, aparece un universo que hasta ahora solo había visto en los documentales de la 2. Los corales, de formas ahuevadas y rojizos, otros blancos y con curiosas texturas, albergan infinidad de peces. Hay bancos de muchísimos peces que ondulan casi pegados al coral. Los hay de muchos tipos y colores, algunas veces los bancos albergan invitados diferentes. También hay de muchos tamaños. Los más grandes de unos 60 cm de longitud van en solitario o a veces en grupos reducidos. El más llamativo de todos es uno bien grande que es completamente azul, de un azul ultramar oscuro a motas y de un azul muy intenso. Me he pasado un buen rato viéndole pegar bocados a una especie de coral o de algas. Como las gafas no me ajustaban bien e Ixo esperaba en la orilla no he estado todo el tiempo que me gustaría. Luego le ha tocado el turno a Ixo, que también ha flipado. Al final hemos estado un buen rato en Punta Cahuita. No es más que 30 o 40 metros de playita rodeado de palmeras al borde de la jungla pero ha sido un sitio para estar muy tranquilo.

Perezoso en Cahuita

En el camino de vuelta hemos visto un perezoso, muchas arañas grandes, varios monos aulladores, en el mismo camino, y muchos ríos de hormigas que almacenan hojitas.

Araña en Cahuita

La excursión nos ha llevado casi todo el día y de vuelta al hotel justo para comer/cenar en Miss Edith. Un pollo al coco y un pargo en salsa de cacahuete que picaba que se mataba. Esto precedido por unas patatas al ajillo. Después un par de cervezas en el Coco´s Bar. Sentados en la terraza de madera disfrutamos de las escenas que vemos y del ambiente caribeño que se respira por aquí. Inevitablemente nos acordamos del anuncio de ‘Me estás esteresaaaaaando …..’ Más tarde nos hemos balanceado bajo las palmeras y las estrellas, arrumados por las olas, en la hamaca del jardín del hotelillo.

 

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